
“Es necesario salir de nuestras fronteras para darnos cuenta que somos capaces de hacer lo que nos propongamos”
Llegué a España, a la ciudad de Madrid, hace casi un año, luego que mi esposa obtuviera una beca. Ha sido algo muy especial, pues experimentas una transición entre la incertidumbre que produce dejar todo, familia, amigos, trabajo, proyectos y finalmente lo entretenido que es volver a la vida universitaria que ya había dejado atrás hace 5 años. Todo esto, ha estado acompañado de la multiculturalidad, gastronomía, paisajes y diversidad de fiestas que hay en España, al mismo tiempo que la ubicación estratégica de este país, sirve para conocer gran parte del continente. Integrarse ha sido fácil, gracias a los compañeros de la universidad y a los amigos que aparecen en tu camino… Chilenos que están por aquí y españoles que te abren las puertas de su país.
Actualmente, si tuviera que elegir lo que más me ha gustado, son muchas cosas: vivir en una ciudad llena de vida, cultura y ganas de celebrar las cosas cotidianas de la vida. La posibilidad de ir gratis a los museos los días domingo, las fiestas culturales como “La Noche en Blanco”, una noche con todos los monumentos abiertos y actividades artísticas en las calles de Madrid; la semana de los libros con descuentos increíbles en librerías y libros en oferta hasta en las calles, paseos por el Parque del Retiro al lado de la Puerta de Alcalá y por supuesto, el fútbol, que cuenta con estadios dignos de conocer hasta por aquellos que no tienen interés alguno en este deporte.
Sin duda, todas estas experiencias favorecen pequeños cambios en tu forma de ver todo. Estar aquí me ha hecho pensar en el concepto de “ciudadano del mundo”, pues Madrid es una de las ciudades más cosmopolitas en las que he estado. Viene gente de todos lados lo que se convierte en una motivación por estudiar, viajar, conocer, estudiar otros idiomas y también aprender de tu propio país. Al estar acá empiezas a entender que Chile está realmente lejos y que es necesario salir de nuestras fronteras para conocer otra forma de enfrentar la vida y darnos cuenta que somos capaces de hacer lo que nos propongamos.
En mi caso, luego de este año europeo, estoy embarcado en una aventura totalmente nueva, voy a realizar un Master en Tecnologías de la Información y la Comunicación para la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, y estoy en mitad de un curso de inglés, todas herramientas que complementen mi formación de diseñador.
Otro aspecto importante y que me gusta mucho destacar, es haberme dado cuenta de la calidad de la formación académica que recibí en Chile. El liderazgo, la profesionalidad y las ganas de hacer bien las cosas, son cualidades que desarrollé en la universidad y me han abierto puertas importantes, a su vez, me han permitido destacar en las distintas tareas que he desarrollado hasta ahora.
Por último, soy un convencido que esta es una experiencia recomendable para cualquier persona, es necesario dejar los miedos atrás y entender que como chilenos estamos capacitados para desempeñarnos en cualquier lugar y podemos destacar sólo con nuestra disciplina y trabajo. Además, nuestra formación universitaria nos entrega las herramientas necesarias para realizar estudios de posgrado con total tranquilidad y nos permiten realizar con éxito los proyectos que nos propongamos.