
“La UDP otorga a sus alumnos un enfoque universal”
Estuve trabajando 44 horas a la semana por 2 años, en un consultorio rural en la comuna de Lampa. Fue una experiencia laboral importante y de ella obtuve grandes satisfacciones tanto en lo profesional, como en lo personal. Mi trabajo era estable y económicamente me estaba yendo muy bien, pero sentía que la rutina se hacía presente en mi vida y que era el momento idóneo para viajar antes de comenzar mi especialidad. Por lo mismo pensé la posibilidad de vivir en Londres para perfeccionar mi inglés y recorrer Europa por un periodo de 6 meses, ya que mi idea es comenzar la especialidad el próximo año en Chile.
No es fácil tomar una decisión así, ya que es dejar trabajo, familia, amigos, entre otros, todo para vivir esta aventura. Mientras planeaba este viaje se lo comente a dos de mis amigas del colegio y ellas no tardaron en unirse. Se atrevieron y las tres ya llevamos más de 2 meses viviendo en Londres.
En un comienzo estaba asustada, no es una inversión menor vivir fuera, pero una vez estando acá me di cuenta de lo importante que fue haber tomado la decisión.
El hecho de vivir en otro país genera un crecimiento personal importante, se aprende a apreciar otras cosas, algunas de las más sencillas, por ejemplo, aprender a valorar más tu país, el 18 de septiembre, las reuniones familiares y los amigos. Acá las personas son de personalidad más fría, muy corteses, pero mantienen su distancia y se extraña la calidez latina.
Londres es una ciudad multicultural, hay personas de diversas nacionalidades conviviendo y compartiendo sus diferentes maneras de vivir, es una vertiginosa ciudad. Hay muchas cosas que hacer, sales del underground y es como que aparecieras en otra ciudad, cada barrio tiene sus propios ritmos y encantos. Un ejemplo de cosas que no hay que perderse, los sábados el mercado de Porto Bello en Notting Hill, donde encuentras de todo: ropa, verduras, comida de diferentes países, antigüedades, entre otros, o ir al sector de London Eye en la noche, ver todo iluminado, el Big Ben, el parlamento, los barcos en el Támesis. Cada vez que vuelvo a esos lugares me reencanto de esta ciudad.
Además es una ciudad culturalmente muy rica, ya que tienes diversos museos y muchos de ellos son gratis. Lo que me encanta es como la gente se toma los lugares públicos, todos los días los parques están llenos de personas, familias, amigos compartiendo, haciendo deporte, acá se valora mucho la calidad de vida.
En estos momentos estoy cursando un intensivo de inglés y para no alejarme de mi profesión estoy aprovechando de hacer otros de actualización en odontología, en Barnet Postgraduate Centre, que corresponde a una extensión de posgrado en Barnet Hospital. El último al que asistí consistía en "Periodontal Assessment and Diagnosis".
En cuanto a la UDP, siento que otorga a sus alumnos un enfoque universal, hay gente de diversas culturas y de diversas clases económicas. Lo que importa es el objetivo en común, tu carrera, estoy muy conforme de haberme formado en la UDP. Cuando comencé mis años universitarios había mucha aprensión con respecto a que una universidad privada impartiera carreras del área de la salud. Tengo ahora la experiencia de haber estudiado en ambas universidades y la verdad creo que la universidad está en un buen nivel académico, generando profesionales competitivos para el ámbito laboral.
Creo que ésta era la edad precisa para permitirme este viaje, fue bueno haber tenido los hábitos laborales previos, ya que uno viene con otra madurez, que te ayuda a aprovechar esta vivencia al máximo. Creo que no hay que dejar de vivir estas experiencias más aún si eres joven y no tienes tantas responsabilidades, lo veo como una oportunidad única, un regalo para mi espíritu.
Si te animas hazlo ¡No te arrepentirás jamás!