
“La vida te da golpes con sorpresa”
Cuando se graduó de periodismo el año 2004, recuerda haber jurado que nunca más iba a volver a estudiar, ¡ni loca! Cinco años después se tomó un avión hacia Estados Unidos, lugar que también había sentenciado que nunca iba a pisar. Así llegó a la Universidad de Nevada en Reno, donde cursa un Master en Literatura Hispanoamericana y donde próximamente comenzará a escribir en un diario local.
¡Es que yo quería cambiar mi vida! Aunque en Chile, tenía un trabajo que me apasionaba en un principio, la inestabilidad financiera y la falta de regulaciones laborales me fueron desencantando cada día más. Ser guionista de televisión en Chile, todavía no se respeta como profesión.
Mi plan inicial era irme a Holanda, había estado ahí de vacaciones y me enamoré de Utrecht, una ciudad universitaria. Me acuerdo que era tanta mi convicción, que hice un diario mural en mi pieza, ¡para allá me iba!, pero aún no sabía cómo. Después de tres meses conocí en Chile a Emma Sepúlveda, famosa escritora, profesora de UNR (University of Nevada, Reno) y ex compañera de mi mamá del colegio. Ella me contó de esta oportunidad, de cómo postular a la universidad, etc. Esto fue un día miércoles, el viernes ya estaba dando el TOEFL. Era en ese momento o nunca. El impulso de moverme y hacerlo era lo único cierto ¡Pasaron sólo dos meses y aterricé acá! Reno no es Utrecht, pero tiene un río maravilloso que corre por el medio de la ciudad donde la gente se baña y toma sol democráticamente, cosa que me encanta.
Hoy curso el tercer semestre de una maestría en literatura hispanoamericana. La manera en que pago la gran parte del costo, es enseñando español a los mismos universitarios. El puesto se llama Teaching Assistanship (profesor asistente) y es una de las instancias más comunes que tienen los estudiantes graduados, estadounidenses o internacionales, de continuar con sus estudios. Otro puesto similar es el Research Assistant, que se dedica a trabajar en proyectos de investigación de los diferentes departamentos. Además, todos los meses, te dan un sueldo que te alcanza para solventar tus necesidades básicas. En general se vive bien, se estudia mucho y se trabaja bastante también. Todas las universidades ofrecen estos puestos, las mejores son las que te ofrecen un contrato por todos los años de carrera, ya sea en un Masters o un PHD (doctorado). La cosa es meterse a las páginas web de cada universidad, averiguar y hacerlo.
Estudiar y trabajar es bien intenso, pero al final sales con dos herramientas: una maestría en lo que elijas y un par de años de experiencia como profesora universitaria. Lo bueno del sistema norteamericano es que está diseñado para que todos puedan trabajar y estudiar. Mis estudiantes de 18 y 19 años en adelante, trabajan. Algunos tienen hasta dos trabajos lo que les permite pagar parte de sus estudios y vivir. Es doble labor, pero es posible y muy común. Aquí si lavas platos o atiendes mesas, nadie te mira en menos, el trabajo te da dignidad.
Por otro lado, la vida es difícil emocionalmente. Primero estás sola, en un lugar donde no conoces a nadie, ¡ni una sola persona! Apenas te manejas con el idioma de la calle y menos del de la Academia. Y si a eso le agregas que uno de los valores más preciados aquí es el respeto a la individualidad, te vas a encontrar con un escenario desfavorable para expresar tus sentimientos, menos si estas recién llegado. Puedes pasar fines de semana enteros sin hablar con nadie de carne y hueso, encerrada en tu pieza. No está la comadre o el compadre que te acompañen con tus “peladas de cable” y menos la familia que te levanta cada vez que necesitas. Cuesta mucho entrar en los corazones de los americanos, que te abran las puertas de sus casas, pero cuando lo hacen, son fieles hasta la muerte, aunque tampoco te permiten que los invadas.
A pesar de todo eso, vale la pena venir, compartir y aprender de ellos, de su disciplina, cosa que nos falta mucho a los chilenos. La gente acá aprecia lo que tú puedes entregar, tu talento y te lo recompensa justamente, con contratos y buenas pagas. Por ejemplo, estando acá comencé mi blog olivialaloca.wordpress.com, el cual tiene bastantes lectores y más ahora que lo estoy traduciendo al inglés. Ser bilingüe y escritora me abrió las puertas para trabajar en un diario local. Escribo sobre arte y música. Esta semana publicarán mi primera nota, en inglés y español, ¡lo que me tiene muy contenta! No todo es color de rosa, mi vida como estudiante internacional no me permite hacer casi nada a parte de estudiar. Lo del trabajo en el diario es parte de mi práctica profesional como traductora. Es difícil intentar quedarse trabajando, es más fácil estudiar, porque eso tiene un tiempo de inicio y término. Pero vale la pena intentar, ¡el que la sigue la consigue!