
“La exigencia de hacer las cosas bien, de modo honesto y profesional”
Socio fundador y director de Consultores Enemenosuno (N-1), está dedicado a temas de consultoría y clínica organizacional, trabajando netamente el tema de la identidad como el manejo y construcción de la identidad de las organizaciones en empresas de variados rubros. Luego de su egreso en 2003, hizo un magíster en filosofía en la Universidad de Chile y actualmente ha comenzado un desafío doctoral en filosofía en la Universidad de Murcia, España.
Desde que estudiaba psicología hasta que llegó a su primer trabajo Borja se interesó en las preguntas que la psicología no había abordado. “Siempre me interesaron más las preguntas que las respuestas y la Psicología tiene una “compulsión” por la respuesta instantánea. Y la verdad, es que ha sido el mejor descubrimiento que he tenido, porque para mí la filosofía es la cuna de la innovación a pesar de que está todo dicho y pensado. Ahí lo maravilloso que tiene, porque las re-lecturas son infinitas, el rastreo de ciertos conceptos metafísicos, epistemológicos, políticos, y hasta conceptos cotidianos se pueden dar a partir de la sistematización de uno mismo y de la innovación que uno le ponga a esa investigación filosófica”, explica.
Dentro de su experiencia, se destaca su paso como director de Asuntos Estudiantiles de la (ex) Universidad Pérez Rosales y director de Investigación Fundación El Albergue, y actualmente miembro del equipo asesor técnico y docente de la Universidad Andrés Bello, en la Facultad de Ciencias Sociales. Pero además de N-1, es socio director de Efecto Café S.A. dueña del Café Bistró Vivace en Buenos Aires. “Es un proyecto que no tiene que ver tanto con mis quehaceres actuales, es una sociedad que tengo con un amigo en Buenos Aires, la cual es dueña de un café que vende todo lo rico de ese país. Ha sido otra experiencia propia interesante con el mundo empresarial, porque además, ha sido con el aprendizaje de hacerlo en otro país como Argentina”, comenta.
La filosofía es un modo de pensar que ayuda transversalmente a los quehaceres. En este sentido, podríamos decir que la filosofía es una “búsqueda”, es decir, una metodología que crea conceptos y los pone en acción, y ya ahí está la aplicación que pongo en juego en N – 1. Nosotros nos dedicamos a investigar y a vivir una experiencia metodológica que ayuda a hacer consciente la identidad de las organizaciones. Les impregnamos una conceptualización-acción, distinta a cómo se piensan hoy en día la gran mayoría de las organizaciones, lo que las ayuda a solucionar problemas de comunicación, de gestión, a innovar y desarrollarse estratégicamente. Y esta matriz, también lo aplico en investigaciones sociales y en mi rol docente: poder buscar y definir conceptos, llevarlos a la acción y así saber: qué estás investigando. Esto es fundamental para las investigaciones sociales como para los alumnos que están entrando al mundo de las ciencias sociales.
Uno no se da cuenta que le motivan los riesgos hasta que uno ya está inserto en el riesgo mismo. Esa lógica también es un poco la de mi socio, Pablo Núñez. Pero siendo honesto, no soy arriesgado ontológicamente… Aunque si hago historia, en realidad siempre estuve, en mi etapa escolar y universitaria, inventando o pensando cosas distintas, desde negocios concretos hasta ideas raras que se me venían a la cabeza. Algunas las ponía en práctica y otras no, pero habría que decir que siempre me ha gustado la integración y el poder fusionar cuestiones que “no pegan” para que así: salga algo nuevo. Por eso estudié psicología y luego la integré con la filosofía, y también desde esta idea de estar fusionando disciplinas es que nace N - 1.
Creo que las fundaciones y ONG`s tienen un lugar que va tomando cada vez más importancia, aunque creo que todavía les falta. Somos un país que no participa demasiado en ese sentido respecto a países más desarrollados. Hay poco pensamiento comunitario, poca actividad en los clubes sociales, en las juntas de vecinos, etc. Si a veces uno no sabe ¡ni quiénes son los propios vecinos! Por lo mismo, creo que las fundaciones y organizaciones civiles deben tener un lugar privilegiado porque poseen una gran responsabilidad: son la tercera fuerza productiva del país, por lo que es un mundo organizacional fascinante, como el académico y el empresarial. En mi experiencia con la Fundación El Albergue, hicimos investigación en calidad de vida y salud mental con mujeres en riesgo social del sector sur de Santiago. Fue una experiencia espectacular, armamos un modelo de salud mental barato y eficaz, logrando evaluar el impacto de éste midiendo resultados durante dos años. Finalmente, publicamos en una revista colombiana de psicología donde socializamos el método, y expuse en el Congreso de Salud Mental de la Universidad Madres de Mayo, en Buenos Aires. Luego, la Fundación continuó replicando el modelo, y actualmente está haciendo el traspaso del método a otras instituciones para operar desde esa plataforma.
Nace a partir de ciertas conversaciones que tenía con mi socio, Pablo Núñez Gutiérrez, en un café de Irarrázaval. Conversábamos mucho sobre montar una oficina juntos. Así comenzó esta idea de hacer algo que fuese moderno, contemporáneo, con un contenido que integrara distintas disciplinas y que pudiera articular algo nuevo para el mundo de las organizaciones (empresariales, académicas o civiles). Dudamos que pudiera ser realidad, y ahora llevamos un poco más de dos años como socios en N – 1 Ltda. El nombre de la oficina se debe a las mezclas disciplinarias que tenemos con Pablo, desde las comunicaciones, pasando por la psicología y pensando desde la filosofía, la estética y el arte. Mi investigación en filosofía se ha insertado en pensadores franceses del siglo XX, como Lévinas y Deleuze. Este último, lo estudiamos juntos con Pablo y se nos apareció este concepto de N – 1. Hicimos una relectura y así pensamos la identidad de un sujeto a partir de la sustracción y no de la sumatoria… hay una relación con el otro pues lo restado a uno mismo es lo otro, cuestión que está siempre operando a nivel de superficie. En palabras de Deleuze, de modo rizomático. Es pensar de modo descentrado, no siempre en una identidad céntrica y de punto fijo.
La primera clave es trabajar con los equipos directivos o gerenciales el diagnóstico de identidad que hacemos de su propia organización, éste consta de un trabajo de investigación en 360º bajo diferentes miradas disciplinarias que incluyen a la cúpula y la fuerza de trabajo. Juntos construimos un vínculo racional y emocional que los conecta con la historia, los tropiezos, los éxitos y el quehacer actual de la organización, lo que les ayuda a pensar la institución en toda su dimensión. Les hace sentido –a partir de nuestra metodología- este relato construido por N – 1, porque en el fondo, les damos una narrativa de su identidad, de lo que fueron, lo que son y lo que pueden ser. Y a partir de ahí, comenzamos a trabajar las distintas problemáticas que afectan a los diversos equipos de la organización, con las propias potencialidades, dificultades y recursos. Ha sido muy importante que hayamos estado unos años investigando referentes internacionales para construir una metodología eficiente y amigable para que las organizaciones puedan trabajar, primero, su identidad, y luego, sus problemáticas concretas.
Los beneficios son muchos, pero varían según el producto solicitado por el cliente. Éstos van desde beneficios a nivel conceptual y estratégico, tales como: una revisión de las bases (ideas + acciones) que fundaron a la organización, lo que le permite a ésta redefinir sus potencialidades de innovación, desarrollo y expansión, y la empodera definiendo rutas, políticas y objetivos comunes. Además, de rediseñar la estructura organizacional si es necesario. También hay beneficios a nivel de grupos humanos, tales como: elevar la estima y la energía de la organización mediante lo que nosotros llamamos la “cura organizacional”. Trabajamos para que los equipos obtengan seguridad en la toma de decisiones, emprendan acciones y resuelvan problemas al interior de la organización. Les ayudamos a asignar límites y roles a distintos grupos humanos generando equipos de trabajo de acuerdo a perfiles humanos particulares y objetivos comerciales. Y Por último, hay beneficios a nivel de comunicación estratégica donde entregamos contenidos conceptuales que junto a representaciones audiovisuales proyectan comunicacionalmente relatos, conceptos e imágenes innovadoras, flexibles y en progresión para editorial, marketing, publicidad y relaciones públicas, generando una coherencia de identidad con la imagen proyectada. Además, asesoramos para que los espacios físicos y la infraestructura sean acorde con la identidad investigada y las acciones realizadas. De este modo, diseñamos estructuralmente departamentos comunicacionales que sean un eje articulante de la organización, cuestión esencial en el mundo de hoy. Finalmente, cuando evaluamos resultados, vemos que las mismas impresiones de los directivos, de la fuerza de trabajo ayudan a pesquisar cómo han influido en ellos los cambios que han ocurrido. Nosotros siempre volvemos a hablar seis meses o un año después de nuestra intervención con los clientes y vemos que ellos mismos se sienten más empoderados, más seguros y con más claridad de lo que han construido en el recorrido. No hay que olvidar que evaluar los procesos humanos es algo complejo, pero sucede tal cual como cuando un paciente evalúa su propio proceso terapéutico, el cual -en general- estuvo basado sobre algún problema de identidad.
Creo que el modelo propuesto por N - 1 debiese imponerse al común que está sólo preocupado de la imagen exterior. Pienso que será así porque ofrecemos una metodología que es capaz de hacer pensar y activar el interior de la organización para luego volcarse hacia la imagen exterior. La imagen y el marketing son importantes también, pero la cuestión es saber si esto último se da sólo como una “cosmetología organizacional”, o bien, está basado sobre algún análisis identitario que realmente ayude a la organización en sus procesos, desde el “interior” hacia el “exterior”. Por lo tanto, creo que actualmente y cada vez más, se está imponiendo el modelo que propone N - 1. Si el mundo contemporáneo está híper enfocado en la imagen, se hace importante pesquisar que si esa imagen no se sustenta y si no es identificada, por ejemplo, por la fuerza de trabajo de la organización, tiene un destino cortoplacista. En cambio, lograr una imagen en base a una investigación más circular, fragmentada y móvil de la identidad te permite sentirte mejor con la imagen proyectada. Tal como nos sucede a los seres humanos.
Sí, creo que es una tendencia cada vez más solicitada. Aunque todavía, por la urgencia, el apuro y la rapidez del mercado existe sólo una preocupación hacia el exterior, hacia lo proyectado sin darse unos minutos para mirar hacia el adentro. La mirada hacia el interior permite ver la coherencia de la organización, lo que comunico hacia el mercado y hacia la fuerza de trabajo, entre otros. Lo que se viene para el futuro es que la integración disciplinaria será fundamental, que cada uno desde su expertise pueda aportar al equipo y a los objetivos de la organización. Así las organizaciones podrán innovar y desarrollarse. No hay que olvidar que estamos en un mundo del conocimiento y de ahí la importancia de la innovación. Pero para que esto se de, hay que tener claro quién es uno, para qué está haciendo lo que hace. Y en este sentido, hay que tener áreas que te permitan pensar estos elementos, por eso ya hay en distintas organizaciones gerencias de identidad, de cultura y hasta de felicidad.
La exigencia de hacer las cosas bien, de modo honesto y profesional: cuestión clave para el mundo de hoy. Y si le sumamos toda la profundización técnica, a nivel de herramientas analíticas que nos enseñó, hace que podamos ser reconocidos en el mundo laboral por ser psicólogos de la UDP, de los mejores psicólogos formados en Chile.
Estaba entre las tres mejores escuela de psicología de Chile el año ‘96, tenía gran prestigio, era laica y era de las escuelas más plurales en su alumnado, junto a la Universidad de Chile. Además, se sabía de su rigurosidad teórica y práctica, ese entramado era muy atractivo.
Tengo excelentes recuerdos, desde grandes convivencias en los patios de la universidad con los distintos compañeros hasta álgidas discusiones y reflexiones intra escuela. Tampoco me puedo olvidar de todo lo que se tenía que estudiar, era potente. Recuerdo muchos profesores, desde algunos de cursos epistemológicos hasta otros que me formaron clínicamente; entre ellos, Carlos Pérez Soto, Roberto Aceituno, Paola Andreucci, Milka Kaplan, Miguel Reyes, Alfonso Mazzarelli, etc.
De modo institucional, la veo como una de las universidades más sólidas del país, tiene un posicionamiento interesante porque mezcla diversidad, pluralidad y excelentes resultados académicos. Lo más interesantes es cómo se ha desligado del concepto universidad privada “cota mil”, siendo un gran avance identitario. A nivel de alumnos de psicología, no tengo tanto contacto con las generaciones más recientes, pero en las contemporáneas a mí, veo que son profesionales con los cuales uno puede contar siempre, y esa experiencia la viví en N – 1.