Investigación

Simposio sobre aporte de la neurociencia al estudio de los fenómenos sociales reúne a reconocidos investigadores en UDP

22/12/2011

img El simposio se realizó en la Facultad de Psicología de la UDP.

La actividad fue organizada por el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición de la Facultad de Psicología.

Con el propósito de difundir y expandir el aporte de la neurociencia en la investigación y estudio de fenómenos sociales,  el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición (LaNCyS) de la Facultad de Psicología UDP organizó el Primer Simposio Internacional de Neurociencia Social en Chile, que contó con la participación de destacados investigadores especializados en el tema.

La actividad se realizó en conjunto con el Laboratorio de Psicología Experimental y Neurociencias (LPEN), del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO-Argentina) y la Society for Social Neuroscience (SSN), y a ella asistieron estudiantes y académicos de la facultad, como también profesionales que se desempeñan en los ámbitos clínico y de investigación. La Sociedad para la Neurociencia Social es una iniciativa internacional e interdisciplinaria destinada a promover la investigación y educación neurocientífica aplicada a la cognición social.

Al inicio del simposio el director del Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición (LaNCyS), David Huepe, señaló que en la década de los noventa  la neurociencia social se abocaba a estudiar temáticas relacionadas a fenotipos, autoconocimiento, teoría de la mente, exclusión social y cognición moral, entre otros, para luego ampliarse a otros fenómenos.

“La neurociencia social aporta una mirada diferente donde se integra lo social con correlatos más bien fisiológicos y biológicos del ser humano. Esta es la gran importancia. Lo segundo es que eso permite una aproximación de carácter multinivel de los fenómenos sociales que hoy día se investigan y, por lo tanto, permite abordarlos desde muchos más aspectos que como se hacía tradicionalmente”, explicó Huepe.

El director del Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición (LaNCyS), creado en 2007,  señaló también que a partir de este  simposio se busca  generar una red de colaboración con investigadores que trabajan en el área de la neurociencia social en instituciones de primer nivel.

“En el contexto latinoamericano, estamos orgullosos en esta universidad de ser uno de los primeros en implementar la neurociencia social como investigación. En el poco tiempo que llevamos trabajando ya contamos con más de 30 publicaciones en revistas indexadas ISI, algunas de bastante impacto”, resaltó Huepe sobre el trabajo del equipo del laboratorio de la UDP.

Expositores y conferencias

Durante su exposición: “Aislamiento social”, el director del Centro de Neurociencia de la Universidad de Chicago, John Cacioppo -cuya principal área de interés es el aislamiento social percibido y cómo la soledad influye en la neurociencia y las emociones- habló sobre la teoría de selección de multinivel, según la cual en situaciones extremas la conducta social para la sobrevivencia supera al impulso individual. También se refirió a la soledad, señalando que  cuando una persona se siente sola, es más tímida y tiene una autoestima más baja,  pero que cuando alguien se siente bien e incorporado a otros, es una persona distinta.

“La soledad es como el dolor físico, es como tener hambre o sed. Mi cuerpo social me hace sentir desconectado de los demás y el interés de relacionarse con otros es para preservar la especie, ya que somos como vehículos para que los genes se perpetúen”, puntualizó Cacioppo.

Por su parte, el académico e investigador del LaNCyS, y Doctor en Psicología  de la U. Católica, Agustín Ibáñez, quien dictó la conferencia “Neurociencias y cognición social en contexto dependiente: insights desde la neuropsiquiatría”, se refirió al concepto de contexto en el plano de la cognición social.

“Aunque no hay una línea de investigación que realmente estudie el contexto de cognición social, estudios recientes de neurociencia han mostrado que el contexto es bastante influyente en los aspectos principales de la cognición social, como la emoción y el lenguaje. El contexto se integra en el momento en que se percibe y facilita el procesamiento”, precisó.

Respecto al proceso de toma de decisiones, Ibáñez explicó que éste se ha atribuido a la corteza orbito frontal y que no es algo universal, puesto que depende de qué se está diciendo y en qué contexto. El especialista agregó  que la idea del contexto a nivel de la cognición social ha sido estudiada muy básicamente, razón por la cual junto a su equipo trabaja en la elaboración de un modelo de estudio preliminar, propuesta que también postula que muchos síndromes frontales son patologías sensibles cuando se integra el contexto, particularmente la demencia fronto temporal. 

“La comprensión y el actuar en un mundo radicalmente social depende del contexto. Cuando uno habla con otra persona todo el tiempo está integrando los gestos, las caras que acompañan cada una de las palabras y el significado que construye en función de esta información contextual. Cuando nosotros entendemos una ironía, tenemos que captar aspectos sutiles del contexto para no entenderla literalmente. Cuando tomamos decisiones, podemos hacerlo muy bien en unos contextos y pésimo en otros”, detalló Agustín Ibáñez.

El Primer Simposio Internacional de Neurociencia Social también contó con la participación de las conferencias de Stephanie Cacioppo  de la Universidad de Syracuse, y Ralph Adolphs, del Instituto de Tecnología de California, quienes expusieron los temas “Neuropsiquiatría del deseo: nuevas perspectivas en neurociencia social” y “Cognición social y la amígdala humana”, respectivamente.