Investigación

Experiencias, evaluación y tratamientos con hombres que ejercen violencia

31/07/2013

img Doctor en Psicología, Enrique Echeburúa

El Doctor en Psicología, Enrique Echeburúa analizó sus estrategias desarrolladas para disminuir la violencia, y que buscan ser aplicadas en Chile.

Un aumento del 28% ha sufrido Chile este año en casos de violencia en pareja, sin poder encontrar una solución al problema. El Magíster en Intervención Psicojurídica y Forense de la Facultad de Psicología UDP, junto a la Organización Al Sur de Nosotros  quisieron analizar este fenómeno en el Seminario Internacional “Estrategias de Evaluación e Intervención con Hombres que ejercen violencia. Actualización y experiencia en Chile”.

El evento contó con expertos nacionales y con la presencia del Doctor en Psicología y catedrático de la Universidad  del País Vasco, Enrique Echeburúa, quien ha trabajado evaluando el  riesgo de la violencia en pareja y en tratamientos de cambios conductuales.

El catedrático analizó el fenómeno de la violencia y los programas que se han desarrollado en Chile en los últimos 5 años, en base a sus investigaciones en el tema. Señaló que existen instrumentos para evaluar el riesgo de la violencia de pareja y programas de tratamiento para hombres violentos con sus parejas, explicando que “un aspecto que nos planteamos es que la predicción del riesgo permite conocer la frecuencia de violencia contra la pareja, la falta de conciencia de muchas mujeres del riesgo que corren y saber qué medidas de protección se pueden adoptar, especificas e individualmente”

Echeburúa señaló que  la predicción de riesgo tiene como característica enfocarse en contextos específicos y centrarse en intervalos de tiempo limitados, “es importante poner énfasis en los factores de riesgo, no en las causas.  Al conocer el riesgo existente, podemos gestionar y tomar decisiones para modificar la situación”. Esta evaluación de riesgo consta de 20 puntos que permiten discriminar entre violencia grave y menos grave, puntos que se agrupan en datos personales, situación de la relación de pareja, tipo de violencia, perfil del agresor y vulnerabilidad de las víctimas.

El Dr. en psicología es claro al explicar que cada caso requiere de un tratamiento a la medida, “ya que no hay protocolos únicos de tratamiento para todos los maltratadores”. El programa  consta de 20 sesiones en seis meses, con seguimiento de dos años, pero el éxito de los resultados dependen de la asistencia del paciente: “hay un alto número de personas que rechazan el tratamiento por poca motivación, pero quienes lo cumplen logran niveles de éxito razonablemente altos, existiendo un 53% de personas ya beneficiadas”, señala.

Realidad en Chile

La encargada del área psicosocial de la Unidad de Prevención de Violencia contra las mujeres del Servicio Nacional de la Mujer, SERNAM, señaló  que se han creado 96 centros de la mujer y 23 casas de acogida, y que ya existe un centro para hombres que ejercen violencia de pareja en cada una de las quince regiones de nuestro país: “el programa partió el año 2011 y ya ha atendido a 2.500 hombres. Este plan está en proceso de revisión y de levantamiento de indicadores” explicó la especialista.

Karen Ortega, Coordinadora del área de atención a imputados en la Fiscalía Metropolitana Norte explicó que el panorama de políticas públicas con intervención en hombres es una oferta desestructurada, y que no tiene continuidad ya que “no hay definición técnica que pueda homogenizar los procesos de intervención, pues no visualizan la intervención con hombres como tema relevante para el trabajo en violencia intrafamiliar”.

La directora ejecutiva de Fundación Templanza y especialista en evaluación y tratamiento en violencia de género, Valentina Martínez, señala que el tratamiento de la violencia debe ser observado de forma transdisciplinaria donde lo central es el vínculo terapéutico, más allá del control social. De esta forma el diagnóstico y evaluación son claves para definir el tratamiento correcto.