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Joanne Pottlitzer y la situación del arte en Chile durante el período 1973-1990

08/08/2012

img Joanne Pottlitzer durante la conferencia en Biblioteca Nicanor Parra

“Símbolos de resistencia: el legado de los artistas bajo Pinochet” es el nombre de la conferencia dictada por la dramaturga y escritora norteamericana

“Ésta es la primera vez que doy la conferencia ante una audiencia chilena, y me gustaría mucho saber qué piensan. ¿Sabían de esta historia, es algo nuevo para ustedes?” preguntó Joanne Pottlitzer al terminar de dar su charla en el auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra. Los presentes guardaron silencio durante unos segundos: y es que la dramaturga norteamericana acababa de terminar un largo recorrido por la historia del arte en nuestro país entre 1973 y 1990.

“Símbolos de resistencia: el legado de los artistas bajo Pinochet” fue el nombre de la conferencia organizada por la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño (FAAD) de la UDP el pasado 6 de agosto. Pottlitzer, dramaturga, productora y directora independiente de teatro, ofreció un retrato del panorama artístico del Chile de los ‘70 y ‘80: una disciplina que, a su juicio, encontraba trabas en todos lados, pero que se las arreglaba para salir adelante en medio del temor.

La conferencia abarcó la dimensión política del arte y cómo cooperó, en el caso de la dictadura chilena, a una resistencia subterránea. La charla es parte de un libro del mismo nombre que aparecerá próximamente en nuestro país. Para reconstruir el periodo, se reunieron múltiples testimonios de artistas y personajes de la época, parte de ellos reproducidos durante la exposición, como el de la periodista Patricia Verdugo, la artista Lotty Rosenfeld, Ramón Grifero, Raúl Osorio, David Benavente y Nelly Richard, entre otros. En sus voces se expresaron las dificultades y desafíos de crear arte en medio del temor, de tratar de reencontrar a la gente en la cultura y cómo esto cooperó con la recuperación de la democracia.

De la conferencia se extrajo la importancia que tuvieron las diferentes manifestaciones culturales para regenerar el tejido social. La expositora describió el panorama artístico que proliferaba antes del golpe militar, un arte militante, de vocación popular amparado bajo el gobierno de Salvador Allende, y cómo éste se vio interrumpido con el golpe militar.

A partir de entonces, surgieron otras expresiones que fueron parte de una oposición al régimen de corte más simbólico: mientras la música servía para identificar a la gente de acuerdo a lo que escuchaban, y a transmitir lo que sucedía en el país a miles de personas, otras instancias como los talleres que surgieron bajo el amparo de las iglesias y el Comité Pro Paz sirvieron para aliviar las tensiones y reencontrar a mujeres en sus comunidades.

Por otro lado, el teatro sirvió para mostrar un Chile que no estaba en los diarios, ni en el cine ni en la televisión. “La gente iba al teatro a vivir una experiencia” explicó la expositora.

En palabras de Pottlitzer, el arte cooperó para una “transformación simbólica”, y “elaboró estrategias para acabar con el régimen”. Sin embargo, la norteamericana criticó el hecho de que “el cambio de gobierno quedó institucionalmente consignado como un producto de negociaciones, dejando atrás los espacios que abrió la cultura”.

Durante la conferencia, la dramaturga mostró algunas piezas de arpillería confeccionadas en los talleres de la escultora Valentina Bone y algunos instrumentos folclóricos prohibidos durante la dictadura. Además, se exhibió material audiovisual de la época que mostraban algunas expresiones artísticas. La conferencia finalizó con la exhibición de uno de los programas que conformaron la franja del No en 1988. Así concluyó la conferencia que relató cómo el arte resistió a la represión, manteniendo una luz encendida en medio del apagón.