En el caso del Núcleo Milenio de Investigación en Energía y Sociedad, el académico de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia Tomás Ariztía será su director para la segunda etapa del proyecto, mientras que para el Núcleo Milenio sobre el ejercicio de la autoridad en la sociedad chilena, su director alterno será el decano de la Facultad de Psicología, Antonio Stecher.


Con el objetivo de fomentar la investigación de excelencia en el área de las ciencias sociales y las ciencias naturales y exactas, la Iniciativa Científica Milenio, programa del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, adjudicó catorce nuevos Núcleos Milenio y aprobó la renovación de otros tres.

Dentro de estos centros de investigación aprobados se encuentran dos en los cuales académicos de la UDP están participando de manera activa. En el caso del Núcleo Milenio de Investigación en Energía y Sociedad (NUMIES), el académico de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia, Tomás Ariztía, será su director para la segunda etapa del proyecto, mientras que para el nuevo Núcleo Milenio sobre el ejercicio de la autoridad en la sociedad chilena, su director alterno será el decano de la Facultad de Psicología, Antonio Stecher. En él también participarán como investigadores los profesores Ana Vergara y Mauricio Sepúlveda.

En esta nueva versión del NUMIES, el proyecto contará con la participación de 9 investigadores asociados de distintas universidades nacionales. Al igual que en su primer periodo, la Universidad Diego Portales y la Universidad Alberto Hurtado oficiarán como las instituciones respaldantes, las cuales tendrán como instituciones asociadas a la Pontificia Universidad Católica, la Universidad de Santiago, la Universidad Austral y la Universidad de la Frontera.

En su primera etapa, el principal foco del NUMIES consistió en estudiar desde una óptica de las ciencias sociales las transformaciones y desafíos asociados a la producción, regulación y uso de energía, en el marco de los crecientes desafíos que impone el cambio climático, entre otros factores.

En cuanto a lo que intentará estudiar el Núcleo para su segunda fase, Tomás Ariztía señala que “como consecuencia de nuestro trabajo de investigación, nos empezamos a dar cuenta que muchos de los fenómenos que estábamos estudiando se situaban en el marco de un proceso de transformación más profundo en curso, el cual va más allá del ámbito de la energía. Estos son, los distintos procesos de transición hacia formas más sustentables de generación, producción y consumo. Esto ha sido descrito por la literatura en términos de una “transición hacia formas de vida baja en carbono” (en inglés “low carbon transitions”). Para la renovación del Milenio, nos propusimos centrarnos en investigar los distintos aspectos sociales y culturales asociados a estas dinámicas de transición energética en curso”.

Por su parte, el nuevo Núcleo Milenio que tratará sobre las transformaciones en el ejercicio de la autoridad en la sociedad chilena contemporánea, será albergado tanto por la UDP como por la Universidad de Santiago, teniendo como directora a Kathya Araujo (USACH), y como investigadores asociados a académicos de la Universidad Andrés Bello, Universidad Católica, Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Alberto Hurtado.

Entendiendo el ejercicio de la autoridad como la capacidad de influir en la forma de actuar de otros, sin utilizar la violencia física, el foco de este proyecto será pensar cómo la formas de ejercer esta influencia en diferentes ámbitos de la sociedad chilena se han ido transformando en las últimas décadas y cómo eso plantea un conjunto de desafíos y problemáticas para la vida social. A partir de ello, se intentará desarrollar una comprensión interdisciplinar con la cual se pretende generar un modelo teórico explicativo y a su vez estimular un diálogo social y producir influencia sobre políticas públicas y actores.

Así lo afirma Antonio Stecher, su director alterno, quien explica que “una de las novedades del Núcleo es que, más que centrar el estudio de la pregunta por la autoridad en el espacio político-institucional, trata de pensar las formas de ejercicio de la autoridad es espacios de la vida cotidiana, en el mundo del trabajo, en la familia, en el espacio público y en la educación”.

Y agrega que “la premisa en el Núcleo es que cualquier sociedad, para funcionar en términos de productividad, de cohesión social, de bienestar, requiere que este ejercicio de la autoridad opere de cierta forma, que exista. Y la autoridad es necesaria en otras esferas también. El Núcleo pretende estudiar cómo algunas transformaciones culturales han ido tensando ciertos modelos más clásicos de ejercicio de esas autoridades, y que hacen surgir demandas de relaciones más horizontales, entre otras problemáticas”.

Ambos proyectos fueron seleccionados de entre más de 80 postulaciones en el área de Ciencias Sociales y tendrán financiamiento por tres años.

Para conocer más acerca del Núcleo Milenio de Investigación en Energía y Sociedad, revisa la entrevista a Tomás Ariztía aquí.