Con la muerte del comunero Camilo Catrillanca, ha escalado la tensión en la zona y el proceso de diálogo se vio interrumpido.


La relación entre el Estado y el pueblo mapuche se encuentra interrumpida luego de la muerte de Camilo Catrillanca. Un hecho que ha paralizado los intentos de diálogos y la implementación de Plan Araucanía por parte del Gobierno.

En cinco preguntas, la investigadora principal del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, Maite de Cea, explica el inicio del conflicto, su historia, los alcances y el posible desenlace luego de la muerte del comunero Catrillanca.

 

1.- ¿Cómo nace el conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche?

Esta difícil relación tiene como origen el despojo de las tierras ancestrales y su consecuente empobrecimiento material como pueblo. Luego de esto, se suma la llegada de empresas forestales, hidroeléctricas, salmoneras, que han empobrecido el territorio y a los habitantes de la zona, explotando los recursos naturales y llevándose los beneficios fuera de la región. La tensión entre las comunidades y los empresarios que llegaron poco a poco a ocupar las regiones al sur del Bío Bío ha ido escalando. Se observa una mezcla de intereses económicos de los empresarios, impotencia de las comunidades al ver su territorio ocupado y una creciente violencia policial hacia comunidades, niños y ancianos. Hasta que no haya alguna acción concreta de retiro de empresas forestales de la zona y fin de la militarización, difícil que haya confianza para dialogar.

 

2.- ¿Cuáles son las demandas del pueblo mapuche?

La primera demanda es la recuperación del territorio ancestral, que se confunde frecuentemente con la política de entrega de tierras que los distintos gobiernos han establecido con el pueblo mapuche. Debemos entender que para los pueblos indígenas, el territorio es mucho más que el espacio físico donde viven, sino que incluye el entorno, los ritos, las costumbres culturales, la naturaleza, etc.

Otra demanda es la de autodeterminación, esto es, que el estado chileno, por medio de sus distintos gobiernos reconozca que ellos son dueños de decidir cómo quieren desarrollarse. Y dentro del principio de la autodeterminación, no hay que temerle a poner en el debate público, la idea de autonomía y de autogobierno.

Otra de las demandas que existe desde el mundo mapuche es la desmilitarización del Wallmapu, es decir, terminar con la violencia policial cotidiana que viven comunidades indígenas desde el Bío Bío al sur. Esto se ve nítidamente reflejado en la trágica muerte de Camilo Catrillanca en manos de fuerzas especiales de Carabineros, pero también en los casos de Matías Catrileo, Alex Lemun, Jaime Mendoza Collío, entre otros. Los pueblos indígenas demandan también mayor participación y representación política en distintos ámbitos de la sociedad. Ahí entra la discusión entre tener cuotas o escaños reservados en el parlamento, pero también pensar en espacios de decisión a escalas regionales y locales.

Por último, está el reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas, pero acompañado de una serie de derechos y no simplemente un reconocimiento genérico a su existencia.

 

3.- ¿Por qué ha sido tan difícil llegar a un acuerdo?

Ha sido difícil porque ningún gobierno ha sido capaz de recoger genuinamente las demandas más profundas de los pueblos indígenas y en este caso del pueblo mapuche. Han habido muchas comisiones, mesas de diálogo, encuentros, sin embargo no se logra avanzar hacia una solución. Esto responde a que las soluciones propuestas no van en la dirección de las demandas de los pueblos, sino son algunas políticas más bien asistencialistas, como puede ser la política de entrega de tierras realizada por la CONADI, becas para educación o subsidios para la producción o desarrollo. Si no se atacan los problemas políticos de fondo no se observarán transformaciones significativas en la relación.

 

4.- ¿Por qué un estado plurinacional y no multicultural?

La realidad del estado chileno es la de uno plurinacional, aunque las élites no quieran aceptarlo. La experiencia comparada nos muestra que a lo largo de los años se observan distintos niveles o alcances de reconocimiento a los pueblos indígenas. En América Latina vemos reconocimiento a la diversidad cultural en los años 80 como es el caso de Colombia, en los 90 se observa un reconocimiento multicultural, donde hay diversas culturas y la dominante tolera la existencia de otro pero desde su status superior, y finalmente en países con constituciones nuevas durante los años 2000, vemos estados que se reconocen como plurinacionales, donde cohabitan varias naciones en igualdad de condiciones, respetando sus particularidades lingüísticas, políticas, religiosas, jurídicas, culturales, etc.

 

5.- ¿Qué ocurrirá ahora luego de la muerte de Camilo Catrillanca?

El asesinato de Camilo Catrillanca hace retroceder –con toda razón- todos los intentos de acercamiento entre el gobierno de Sebastián Piñera (por medio del ministro Alfredo Moreno) y el pueblo mapuche. Se visibiliza la política de la zanahoria y el garrote, donde por un lado se observa un ministro en terreno, estableciendo diálogos con distintos actores de la región, pero por otro un reforzamiento de la acción policial, con el catastrófico resultado de muerte de un joven mapuche baleado por la espalda. Creo, sinceramente, que si no se responde con franqueza a las demandas señaladas más arriba (fin a la militarización, autodeterminación de los pueblos, restitución territorial y que las empresas forestales se vayan de la zona), la relación conflictiva entre el pueblo mapuche y el estado chileno perdurará en el tiempo y seguiremos viendo cómo los gobiernos avanzan un paso y retroceden dos.