Antropóloga Sonia Montecino participa en ciclo de la Cátedra Mujeres y Medios
09 / 09 / 2026
AGENDA
09 / 09 / 2026
La Cátedra Mujeres y Medios UDP presentó, este martes 8 de septiembre, un nuevo encuentro del ciclo “Intelectuales públicas: mujeres que piensan Chile”. En esta oportunidad, Sonia Montecino, antropóloga, escritora y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2013, se refirió a los movimientos feministas contemporáneos.
En diálogo con la periodista, académica y directora de la Cátedra, Paula Escobar Chavarría, la investigadora reflexionó sobre los avances y retrocesos de los movimientos feministas, así como del surgimiento de discursos antifeministas en la sociedad contemporánea. “Sí, hay cambios y los cambios están, pero hay transformaciones que son difíciles culturalmente que se cambien”, señaló la investigadora, enfatizando que los “movimientos feministas han producido un cambio civilizatorio que no tiene vuelta atrás”.
En este contexto, también abordó las diferencias entre los conceptos de mujer, género y feminismo, destacando que, si bien se trata de nociones distintas, permiten comprender procesos sociales y las formas en que se ha configurado la sociedad.
Durante la conversación, Montecino destacó que existen diversas perspectivas desde las cuales es posible analizar los movimientos feministas, entre ellas, las corrientes humanista, liberal y socialista. Según expresó, pese a sus diferencias, éstas convergen en una aspiración: la búsqueda de una mayor igualdad entre hombres y mujeres.
En la ocasión, la académica Paula Escobar Chavarría consultó sobre las figuras masculinas que han adquirido protagonismo a partir de discursos conservadores. Frente a ello, Montecino señaló que, más allá de determinadas posiciones, existe una preocupación mayor asociada a la valoración de la violencia y la guerra. “En materia de violencia, ahí las mujeres lo perdemos todo”, afirmó.
En relación con el escenario político chileno, la antropóloga sostuvo que es comprender las bases culturales y sociales de las posiciones con las que existe desacuerdo. “Hay que dejar de caricaturizar, hay que leer las bases de las opiniones opuestas, para dejar de infantilizar y ver de qué origen se sostienen”, planteó.
Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el rol de Primera Dama en el gobierno de José Antonio Kast. Esto, luego de que el cargo fuera eliminado durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
Sobre este tema, Montecino propuso distintas aproximaciones para analizar este rol. En primer lugar, se refirió a una perspectiva asociada a una función de cuidado y servicio hacia la figura presidencial. En segundo término, abordó la imagen de Pía Adriasola sirviendo el almuerzo en la cocina de La Moneda, señalando que esta representación puede contribuir a devaluar las labores asociadas al trabajo doméstico y de cuidado. Finalmente, vinculó esta situación con el concepto de “gastropolítica”, desarrollado desde la antropología de la alimentación. “Es algo que siempre funciona mientras comemos: por un lado, el intercambio de alimento y, por otro lado, las negociaciones”, explicó.
La crisis de natalidad fue otro de los temas centrales de la conversación. En este ámbito, Montecino cuestionó las explicaciones que responsabilizan principalmente a las mujeres por la disminución de los nacimientos y planteó la necesidad de observar el fenómeno desde una perspectiva más amplia. “Las mujeres chilenas deciden no tener hijos, yo creo que, con todas las razones económicas y políticas, es una protesta contra ese masculino que no responde”, dijo. En ese sentido, antropóloga también destacó la relación entre pobreza, maternidad y desigualdad: “Es un hecho que las personas más pobres son las mujeres solteras con hijos”.
Hacia el final del encuentro, las y los asistentes participaron con preguntas relacionadas a la contingencia nacional, internacional y con los cambios culturales que atraviesa la sociedad.
Ante una consulta sobre las posibilidades de transformación cultural, Montecino sostuvo que los cambios no necesariamente implican transformaciones profundas e inmediatas. “Impactan las culturas, pero no necesariamente las transforman. Es un periodo que no es fácil de entender. Estamos llenos de preguntas, lo cual es muy bueno”, afirmó.
La última pregunta del público estuvo relacionada con las distintas formas en que hombres y mujeres enfrentan los cuestionamientos. Al respecto, la académica manifestó que existen dos maneras de responder: desde una actitud reflexiva o desde una posición defensiva. Para finalizar, hizo un llamado a mantener abierto el diálogo como una forma de abordar las diferencias y comprender las transformaciones de la sociedad.






