Diploma de Honor en Políticas Públicas realizó conversatorio con expertas y expertos del CPI
18 / 06 / 2026
AGENDA
18 / 06 / 2026
El martes 16 de junio, el programa Diploma de Honor en Políticas Públicas perteneciente a la Dirección General de Estudios Generales, Archivos y Cultura desarrolló un conversatorio con expertas y expertos del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) para abordar los desafíos de la infraestructura pública en el país y su impacto en la calidad de vida de las personas, la importancia de la participación ciudadana en los proyectos y la planificación de largo plazo. Asimismo, reflexionaron sobre los desafíos del desarrollo sostenible.
La jornada contó con la participación de Carlos Cruz, director ejecutivo y exbiministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones; Antonia Bordas, gerenta de Gestión y Contenidos; Paulo Muñoz, especialista en participación ciudadana; y Estefanía Rodríguez, asesora de contenidos del CPI.
La actividad comenzó con la exposición de Carlos Cruz, “Infraestructura: ¿para qué sirve y cómo se organiza?”. Durante su presentación, el director ejecutivo destacó que “el objetivo de la infraestructura tiene ese doble propósito, por una parte, contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas, pero, paralelamente, mejorar la disponibilidad de bienes y servicios con los cuales las personas pueden progresivamente incrementar dando su propia calidad de vida”.
Por su parte, Antonia Bordas presentó “Las claves de la gestión de un proyecto de infraestructura pública”, en donde explicó cómo se desarrollan los proyectos de infraestructura en el país y las 5 etapas que contempla: evaluación, diseño, financiamiento y ejecución que deben atravesar antes de convertirse en obras finalizadas. Además, abordó los tiempos promedios que dura en llevarse a cabo un proyecto, entre diez y doce años.
“La infraestructura es un servicio. Y finalmente ese servicio hay que mantenerlo y conservarlo; por lo tanto, también implica costos seguir manteniendo la infraestructura que ya existe. Eso es súper importante: la infraestructura no queda ahí, sino que después tenemos que materializar sus obras de conservación porque si no se van deteriorando”, subrayó.
A continuación, Paulo Muñoz inició su exposición con la pregunta: “¿Alguien conoce al ingeniero Victorino Aurelio Lastarria?”, donde abordó la relevancia del constructor del puente Malleco, con el fin de reflexionar sobre cómo la participación ciudadana es importante en la formulación y ejecución de los proyectos públicos.
“Tercero, y esto es súper importante, porque aquí ya entramos al control social: permite que las personas hagan seguimiento y evaluación de las políticas públicas, lo que como consecuencia termina generando mayor transparencia. Y esa transparencia en el quehacer público genera legitimidad sobre el proyecto. Cuando yo hago participación, lo que estoy haciendo es buscar una licencia social para el desarrollo del proyecto y, finalmente, que este cuente con la legitimidad de la ciudadanía”, destacó.
La última exposición estuvo a cargo de Estefanía Rodríguez, quien, a través de su presentación “Ciudad Invisible”, invitó a las y los estudiantes a reflexionar sobre la gestión de residuos, la logística y los sistemas de infraestructura que operan diariamente en las ciudades. Mediante algunos ejemplos, la experta explicó cómo estos procesos, muchas veces invisibles para la ciudadanía, influyen en la calidad de vida de las personas.
“Carlos contaba que la infraestructura es habilitante para el desarrollo del país y para los servicios. Antonia nos mostró todo lo que cuesta llevar adelante un proyecto de infraestructura y Paulo destacó la necesidad de incorporar a la ciudadanía para que se empodere de esa infraestructura. Yo cierro el círculo mostrando ejemplos de que la infraestructura no solo es fundamental para el desarrollo equitativo y sostenible del país, sino también para nuestra vida cotidiana”, señaló.
La actividad finalizó con una conversación entre el estudiantado y los expertos. En ese contexto, a estudiante Camila Cayupán de la carrera de Psicología destacó que los Diplomas de Honor son una gran oportunidad para complementar en otras áreas que no son de sus carreras.
“En mi caso, siento que no hay como un ramo que solo aborde temas como de políticas públicas (…) Por tanto, creo que me abre una posibilidad como profesional y también como de generar como un cambio y de aprender como de otras áreas que pueden complementar a mí como persona y a mí como psicóloga”.
El programa de Diplomas de Honor está dirigido a las y los estudiantes destacados de cada carrera, que están sobre el 20% superior de su cohorte. Actualmente, son 8 diplomas en diversas áreas.
Estas instancias permiten acercar a las y los estudiantes a los procesos de creación de Políticas Públicas y conocer a los diversos actores que convergen en la elaboración de estas políticas.









