13 / 08 / 2020

Estimadas profesoras, profesores, estudiantes

Como todos saben, y lo han experimentado en estos días, la docencia de la Universidad ha debido ser a distancia. En vez de la presencia de profesores y estudiantes en una sala de clases, ambos se encuentran en un espacio virtual.

Esa circunstancia no altera, sin embargo, los deberes del trabajo académico.Las reglas que debemos respetar durante las clases son las mismas, sea que ellas se realicen en una sala o en un ámbito virtual. La universidad impone a sus miembros los mismos deberes -de respeto, asistencia, participación leal, discusión honrada–  sea que ellos deban cumplirse en un aula física o por medios electrónicos.

Por lo mismo, constituyen faltas graves, entre otras, interrumpir las clases virtuales o participar en ellas con identidades simuladas. Todas las reglas de la universidad siguen siendo válidas con prescindencia de la forma en que las clases se ejecuten. Instamos a los estudiantes a respetarlas y, por supuesto, hacemos presente que la universidad las hará valer, con las sanciones del caso y los medios de que dispone, si ellas se transgreden o se incumplen.

Invitamos a los estudiantes a que, sobre la base del anterior principio, participen de las aulas virtuales, revisando los reglamentos de Pregrado, Ayudantía y Tutorías y la Normativa de Prevención y Sanción de Discriminación, disponibles aquí.

Junto a lo anterior, hacemos presente a los académicos la necesidad de grabar las clases que dicten. Ello es especialmente importante en las circunstancias excepcionales por las que el país atraviesa: la grabación permite acceder a las clases en momentos distintos a aquellos en que son originalmente dictadas, adaptándose así el quehacer académico a las múltiples dificultades por las que muchos de nuestros estudiantes atraviesan. Por supuesto, si algún profesor advierte dificultades para efectuar esa grabación -porque la confidencialidad de su quehacer o la propiedad intelectual de lo que dicta se lo impide- deberá hacerlo presente a los respectivos directores o directoras de su unidad académica. Salvada esa excepción, la regla general será la grabación de las clases: única forma de otorgar a todos nuestros estudiantes la oportunidad de acceder a ellas.

No se nos escapa que todo lo anterior exige de cada uno un esfuerzo especial; pero ello es indispensable para afrontar las circunstancias que el país experimenta.