Memoria Chilena aborda los influyentes 10 primeros años del diario fundado por Eliodoro Yáñez, en este minisitio elaborado en colaboración con el CENFOTO de la Universidad Diego Portales.


Desde su fundación en 1917, La Nación se instaló como uno de los diarios más leídos de su tiempo. Representó, también, un hito dentro de la evolución de la prensa de comienzos del siglo XX: aunque inicialmente surgió como un instrumento de partidismo liberal, luego se convirtió en un ejemplo de modernización y profesionalización de la prensa en Chile. Memoria Chilena aborda la trascendencia de este periódico durante sus primeros diez años de funcionamiento, en un nuevo minisitio que fue desarrollado en colaboración con el CENFOTO de la Universidad Diego Portales.

El archivo histórico La Nación fue adquirido por la UDP en 2014. Una de las primeras acciones fue iniciar la digitalización de la colección La Nación, para luego publicarla en el repositorio Cultura Digital UDP. La colaboración con Memoria Chilena comenzó en 2020 y apuntó, en primer lugar, a desarrollar una investigación que examinara la historia del diario y sus vínculos con su contexto a través de una selección de material digitalizado. En segundo lugar, la colaboración también permitió digitalizar y completar la colección con 15 números faltantes entre los años 1917 a 1925 que existían en la Biblioteca Nacional de Chile, así como realizar un trabajo técnico de reconocimiento de caracteres (OCR) y edición de metadatos para cada copia de publicación. Finalmente, el trabajo conjunto también apuntó a publicar los números digitalizados desde 1917 a 1927 en Biblioteca Nacional Digital.

El trabajo del Laboratorio de Digitalización de la Biblioteca Nacional para este proyecto colaborativo consistió, en su menor parte, a la captura de imágenes –solamente los números faltantes en la colección UDP, lo que representó una semana de trabajo- y, en la mayor parte, en la aplicación de reconocimiento óptico de caracteres (OCR) a las copias de publicación. Este procedimiento apunta a que todos los PDF puedan tener sus textos correctamente identificados de manera que puedan interactuar con buscadores simples, programas de edición de texto, etc. Esta labor fue ejecutada en 52 semanas. La edición de las copias de publicación también implicó modificar los metadatos de los archivos, de forma de reflejar la colaboración entre CENFOTO-UDP y la Biblioteca Nacional.

Un influencia transversal

La investigación sobre el diario La Nación era una necesidad que aparecía en forma reiterada en las planificaciones de futuras investigaciones y minisitios de Memoria Chilena, a la luz de la influencia del periódico en variados procesos históricos, sociales y políticos. En el ámbito del arte, la crítica y la creación literaria, el diario fue una publicación insoslayable para contextualizar las crónicas de Iris, Joaquín Edwards Bello y las secciones sobre arte y literatura de vanguardia de Juan Emar. Esta influencia transversal de La Nación en asuntos tanto históricos como culturales determinó que este minisitio, por primera vez, fuera desarrollado en forma conjunta por los dos investigadores de las grandes áreas temáticas de Memoria Chilena, tradicionalmente divididas en Literatura, Arte y Música, por un lado; Historia y Ciencias Sociales, por el otro.

El minisitio La Nación (1917-1927) examina los diez primeros años del diario, marcados por la dirección de Eliodoro Yáñez, y termina en la adquisición del periódico por el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo. Durante este período, La Nación fue uno de los medios periodísticos que promovieron un modelo de prensa moderno, en el que predominó el aspecto informativo por sobre otras características que fueron propias de la prensa decimonónica, como la abierta difusión política o la propaganda partidista.

La Empresa Periodística La Nación fue fundada en 1917 por cuatro senadores de filiación liberal, entre los que estaban Eliodoro Yáñez (1860-1932). Este último posteriormente se convirtió en su único dueño y director hasta 1927 y, durante ese período, también elaboró textos como corresponsal para la sección de noticias del exterior del diario, durante su viaje a Europa en 1919.

La Nación desarrolló varias estrategias para diferenciarse de los otros medios de su tiempo. Una de ellas fue la de diversificar sus secciones, entre las que destaca el lugar especial que le dio a los deportes. Hacia 1910, algunas disciplinas deportivas comenzaron a profesionalizarse y, con ellas, surgió la prensa especializada. En las páginas de La Nación se informó sobre espectáculos y competencias deportivas nacionales e internacionales, como la hípica, la equitación, el waterpolo, la lucha grecorromana y el automovilismo. Posteriormente, se incorporó el fútbol, el boxeo y el tenis.

Otra estrategia de La Nación fue contratar colaboradores con experiencia previa y que eran conocidos en los medios. Inés Echeverría fue una colaboradora frecuente que escribió crónicas semanales o mensuales en las que mostró siluetas de la vida social de la élite santiaguina de la región de Valparaíso, además de fragmentos de su diario personal y crítica teatral.

Joaquín Edwards Bello fue editor y redactor del diario La Nación, en donde escribió crónicas desde 1921. En la sección “Los jueves de Joaquín Edwards Bello” abordó temas como la política nacional, la cultura, los problemas sociales e incluso los viajes del escritor a Europa. Su recordada escritura, según Raúl Silva Castro, era uno de los principales incentivos para los lectores de La Nación.

El minisitio también destaca la sección “Crónica Literaria”, en donde el crítico Alone publicó textos sobre la escena literaria entre 1921 y 1931. En este espacio impulsó el reconocimiento de escritores como Pablo Neruda y Gabriela Mistral, y se involucró en disputas con autores como Pablo De Rokha.

La sección “Notas de Arte” , de Juan Emar, también cuenta con una cápsula dentro del minisitio. Entre 1923 y 1927, el escritor trabajó en la difusión de vanguardias artísticas y en la crítica de arte, incluso desde París, en donde junto a un grupo de colaboradores publicó “Notas de París” y “La Nación en París”.

La investigación aborda el funcionamiento de La Nación hasta julio de 1927, en que el diario pasó a ser propiedad del Estado de Chile. Durante el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, Eliodoro Yáñez fue presionado para firmar el traspaso al fisco. Con ello, el periódico se convirtió en un medio para dar publicidad al gobierno autoritario.